7 ERRORES QUE SABOTEAN TUS METAS… ¿ESTÁS COMETIENDO ALGUNO?

Sin duda, tener sueños te ayuda a encaminar tu vida hacia un horizonte definido, no obstante sin importar cuáles sean las metas, objetivos o aspiraciones personales, todo aquello que desees requerirá de compromiso, enfoque, trabajo duro, coraje y determinación. Definitivamente, no hay forma en que puedas alcanzar tus metas sin estos elementos claves.

Por otro lado, hay otro factor determinante para lograr lo que nos propongamos, y es el no auto-sabotearse,  pues en el camino hacia una meta habrá obstáculos que pueden hacer que te detengas,  que replantees tu estrategia, que  comiences de nuevo, pero sin importar el obstáculo jamás te rindas.

Es por eso que hablaremos de los 7 errores más  comunes que cometen las personas y por los cuales una gran mayoría renuncia a sus objetivos. Así que evita estos factores, y por el contrario, aumenta tus posibilidades y da lo mejor de ti hasta alcanzar lo que deseas.

 

1. Proponerte objetivos poco realistas

A menudo se pretende alcanzar objetivos fuera de medida: por ejemplo perder 10 kg en 10 días y querer mantener malos hábitos alimenticios.

Cuando el objetivo es  imposible,  son altas las probabilidades de que se produzca un auto-sabotaje. Así que concientiza los objetivos que deseas y trabaja acorde a tu realidad, eso sí, sin menospreciarte, sino al contrario, dando todo de ti.

Así no sólo simplificas el camino, sino que te das también la posibilidad de crecer, enriqueciendo tu bagaje de conocimientos y conciencia. 

2. Esperar resultados demasiado rápido

Cuando estableces metas que nunca antes has logrado, no puedes pretender lograrlas de la noche a la mañana. Este error puede tener un impacto muy significativo en tu motivación hacia el éxito. Si esperas resultados rápidos y no los recibes, es posible que, a medida que pasa el tiempo, pierdas confianza en ti mismo.

Nunca subestimes el poder de la paciencia cuando se trata de perseverar y trabajar duro hacia tus metas. La perseverancia y la paciencia son las virtudes que te mantendrán en tu viaje al éxito.

3. Aburrirte de la rutina

Para conseguir lo que quieres tienes que experimentar y comenzar a hacer ciertas cosas de manera diferente. Así podrás crear nuevos hábitos, nuevas ideas y nuevos comportamientos que te guíen en tu camino al éxito. Todos estos aspectos no se logran de la noche a la mañana. Son el resultado de tener que repetir diariamente las mismas acciones una y otra vez para acercarte a tus metas.

Los atletas exitosos entrenan y practican una técnica durante muchas horas, días, semanas e incluso meses para perfeccionarla. Esta puede ser la diferencia entre sobresalir o seguir siendo del montón.

Si de verdad deseas conseguir eso que quieres, tendrás que disciplinarte: hacer lo que tienes que hacer, aun cuando no tengas ganas de hacerlo. Analiza tu rutina hacia el éxito y considera de qué manera puedes hacerla más divertida y dinámica, procura ser flexible sin perder de vista el objetivo; dar variedad puede ser una manera de alcanzar tu meta más fácilmente.

4. Tener actitudes tóxicas

Cuando las cosas no salen precisamente como queremos, el ánimo tiende a decaer y muchas personas comienzan a asumir el rol de víctima, empiezan con la queja constante, y proyectan en los demás sus dificultades personales, el miedo, las envidias, los celos, la ira, las frustraciones y la falta de conexión con sus aspiraciones. Procura no caer en esta situación ya que eso puede ocasionar que te bloquees y no consigas lograr lo que quieres.

Reconocer esas actitudes te ayudará a actuar en consecuencia para controlar y vencer esas limitaciones que pueden bloquear tu desarrollo.

5. Ver el fracaso como una señal para renunciar

Es evidente que nadie quiera hablar de fracasos cuando se trata de lograr una meta; sin embargo, hay que recordar que el fracaso es una de las piedras angulares del éxito; sin fracaso ni errores, no hay aprendizaje ni crecimiento.

Si bien, fracasar nos pone en una situación complicada, también representa una oportunidad para levantarse y comenzar de nuevo con más ganas y más fuerza.

Recuerda que eres tú quien tiene el control de tu vida, y sólo tú decides cómo asumir el fracaso y el impacto positivo o negativo que tenga cada falla, error o inconveniente en tu vida. 

Así que antes de darte por vencido, ten en cuenta estas 3 preguntas:

¿Cuál fue la razón de mi fracaso y qué aprendizaje me deja esto?… ¿Por qué quiero lograr este objetivo realmente?… ¿Qué haría (alguien a quien admires) si estuviera en mi lugar?

6. Menospreciar el poder de la visualización

La mejor manera de aumentar las posibilidades de lograr tus metas y sueños es la visualización proactiva: verte, oírte y sentirte logrando esa meta a través de tu imaginación, vivirla como si ya estuviera hecha.

Recuerda que la mente es muy poderosa y puede hacerte lograr objetivos específicos y realizar cambios importantes en tu vida.

La visualización funciona debido a que la mente no diferencia entre una visión y un evento que es real, tal como ocurre cuando vemos una película, aunque sepas que lo que ocurre en la pantalla no es real,  igual puede emocionarte, asustarte o hacerte llorar, ya que el cerebro lo da como un hecho.  Así es como la visualización proactiva puede ayudar a tu cerebro a reconocer qué recursos necesita para alcanzar tus metas.

7. Distraerte con otros pensamientos

Cuando pasas más tiempo del necesario concentrándote en las cosas que van mal en tu vida, no dejas espacio en tu cabeza para dar lo mejor de ti, con el fin de alcanzar tus metas.

Esto suele dar lugar a que pongas excusas como “este no es el momento” o “qué van a pensar de mí”, “mi vida está bien así, no necesito lograr eso”.  Esto te mueve lejos de tus objetivos. No aceptes las comodidades de la vida a corto plazo a cambio de los beneficios que a largo plazo podría darte lograr tus metas.

Recuerda que a nadie le dan un sueño sin concederle también la facultad para hacerlo realidad, así que no esperes más y trabaja hasta cristalizarlo.

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